Ya estamos en periodo de comenzar a redactar nuestras declaraciones de la renta del año 2015. A la hora de hacerlas, siempre existen una serie de errores muy comunes en los que suele caer toda la gente que empeoran todavía más si tenemos en cuenta que la fiscalidad no resulta precisamente muy clara para nadie. Lo peor de esta situación no es que te suponga cobrar más o pagar menos, sino que la responsabilidad es completamente tuya, pues aunque el fallo esté en el propio borrador que hasta ahora se enviaba, la Agencia Tributaria jamás se responsabiliza de los errores y Hacienda puede penalizarte si descubre que te has equivocado al hacerla. ¡Y cuenta con hasta 4 años para tomarse la revancha!

Por suerte hemos preparado para ti en el siguiente post un listado con los errores más comunes que se comenten al a hora de hacer la declaración de la renta, para que las cuentas de este 2015 con Hacienda te salgan impecables. Veamos cuáles son estos errores.

No hacer la declaración de la renta porque no estamos obligados

Aunque es posible que no tengas que hacer la declaración de la renta porque no estés obligado, siempre es conveniente solicitar el borrador y revisarlo, pues es posible que te encuentres con la sorpresa de que te sale a devolver. Por ejemplo, es posible que estés trabajando para una única empresa y hayas cobrado 18.000 € anuales. Al ser inferior a 22.000 € no es necesario que hagas la declaración, pero, es posible, que las retenciones que te han aplicado en nómina hayan sido muy elevadas y tengan que devolverte dinero.

Puede que las retenciones estén correctas pero tengas derecho a deducciones, por ejemplo, por haber sido mamá durante el pasado.

Antes de perder la opción de recuperar algo de dinero por no estar obligado a presentar la declaración de la renta, es más conveniente que solicites el borrador y salgas de dudas. Piensa que solicitarlo no te compromete a nada.

Confirmar el borrador de la declaración de la renta sin haberlo repasado previamente

Un error muy frecuente es fiarse por completo de los datos que ha recabado Hacienda por nosotros para redactar nuestro borrador de la declaración de la renta. Piensa que el borrador es solamente una interpretación y que en ocasiones, Hacienda no recaba todos los datos necesarios para hacerlo. Sus datos se basan en la información aportada por terceros, como son la propia administración, las empresas con las que colaboramos o las entidades financieras que guardan nuestro dinero. En mi caso, por ejemplo, año tras año mi borrador jamás incluye mi vivienda. En otros casos, puede que hayas tenido un hijo y no esté registrado (es uno de los errores más comunes). Asegúrate de revisarlo con calma puesto que tú eres realmente el único que conoce con certeza tu situación real.

No tributar el paro en la declaración de la renta

Muchas personas piensan que el paro está exento de tributación, pero no es así. De hecho, el paro es considerado como un pagador más. Si por ejemplo has sido despedido durante 2015, has percibido el paro durante unos cuantos meses y de nuevo, en el mismo año, has encontrado otro empelo, tendrás un total de 3 pagadores cada uno de ellos representado con la cantidad que te hayan abonado durante el año en curso.

Vivienda, vivienda y más vivienda

Poseer una o varias viviendas, tener nuestra propia vivienda habitual alquilada, tener una casa en la playa que no alquilamos… este tipo de propiedades suelen ser la base de los mayores errores cometidos por todos nosotros a la hora de hacer la declaración de la renta.

Desgravación a raíz de la compra de una vivienda habitual

La situación respecto a este apartado ha cambiado de cara a la renta 2015. Así, sólo podrán desgravarse por vivienda aquellas personas que adquirieron su vivienda habitual antes del 1 de enero de 2013.

Si tienes la oportunidad de desgravar tu hogar como vivienda habitual, recuerda que sólo podrás hacerlo si entraste a vivir como mucho un año después de su compra, y si has residido en ella un mínimo de 3 años. El resto de viviendas, tanto las de segunda ocupación (como la casa de veraneo en el pueblo o en la playa) como aquellas posteriores al 1 de enero de 2013, no podrán desgravarse.

Incluir siempre nuestra segunda residencia

Muchas personas consideran que no es necesario incluir en la declaración de la renta su segunda vivienda puesto que no pueden desgravarse por ella. Deberás declararla tanto si la tienes alquilada como si no se da el caso. Además, recuerda que si no la tienes alquilada deberás de pagar impuestos por una imputación de renta, impuesto que se encarga de determinar un rendimiento económico que va aparejado a una vivienda.

Incluir las deducciones por alquiler

Hasta la declaración de la renta 2015 podía aplicar una deducción sobre el alquiler de tu vivienda habitual, pero, a partir de ahora, esta deducción ha desaparecido de cara a todos aquellos alquileres que sean posteriores al 31 de diciembre de 2014. Esto se traduce en que para todas aquellas personas que se hayan visto obligados a alquilar su vivienda habitual durante 2015, no podrán aplicarse deducciones a nivel estatal. Será necesario revisar las deducciones propias de cada Comunidad Autónoma. Por ejemplo Andalucía, Aragón, el Principado de Asturias, Islas Canarias, Cantabria (en determinados perfiles), Castilla la Mancha o Extremadura entre otras, sí cuentan con deducciones fiscales asociadas al alquiler de nuestra vivienda habitual.

Ojo con las diferencias autonómicas a la hora de preparar nuestra declaración de la renta

Igual que sucede con la desgravación asociada al alquiler de la vivienda habitual, existen una serie de diferencia a nivel autonómico que hay que tener presentes cuando tributamos. Piensa que los contribuyentes de cada comunidad autónoma probablemente tengas deducciones muy dispares. Los puntos más habituales a nivel autonómico donde se suelen aplicar deducciones en temas como padecer una posible discapacidad o tener a un discapacitado bajo nuestra tutela, el alquiler, la compra de vivienda, gastos escolares, guardería, nacimiento o adopción o inversión en empresa.

No te olvides del plan PIVE

Ojo con el plan PIVE, pues tributa en la declaración de la renta como ganancia patrimonial y has de incluirlo en la declaración. En caso contrario, puedes recibir una sanción por parte de Hacienda.

Posibles deducciones en nuestra declaración de la renta

Existen deducciones asociadas a la maternidad, por tener una familia numerosa e incluso por padecer algún tipo de discapacidad. Por ejemplo, en el caso de las mujeres trabajadoras que desempañen su labor fuera de casa y con hijos menores, se estipula una deducción de 1200 € al año que son adelantados por la Seguridad Social.

Respecto a las familias numerosas o personas que padecen algún tipo de discapacidad, según las nuevas modificaciones activas a partir de la renta de 2015 puedes lograr una desgravación de entre 1200 € y 2400 € dependiendo del caso.

Ojo con este tipo de deducciones, pues, como puede cobrarse de manera anticipada, un error muy común suele ser integrarla de nuevo cuando hacemos la declaración de la renta y por tanto duplicarla. Si ya has percibido el dinero con anterioridad, deberás de indicarlo en la casilla que corresponda.

Las familias de un solo miembro con dos o más hijos pueden recibir estas deducciones también, siempre y cuando no perciban a la vez una pensión por alimentos. No solicites esta ayuda por adelantado ni la intentes cobrar a posteriori en tu declaración si estás percibiendo dicha pensión.

¿He de incluir a mis hijos en la declaración de la renta?

En ocasiones se duplican declaraciones y padres e hijos menores de 25 años presentan la declaración de la renta por su cuenta, suponiendo la generación de un error que habrá que subsanar. En general, los menores de 25 años con ingresos anuales inferiores a los 1800 €, suelen resultar más rentables como parte de la declaración de la renta de sus padres en vez de con una declaración aparte que no están ni siquiera obligados a realizar.

¿Y si fallece mi cónyuge?

Lo habitual, una vez ha fallecido nuestro cónyuge es no realizar su declaración de la renta. Sin embargo es posible que tras el fallecimiento puedan corresponderte devoluciones del ejercicio fiscal anterior si puedes demostrar ser el heredero.

¿Qué puedo hacer si he cometido errores en mi declaración de la renta?

Por suerte prácticamente todo tiene arreglo en esta vida, y los errores en la declaración de la renta, también. Lo ideal es que avises a Hacienda si eres conscientes de que has incurrido en un error antes de ellos te lo reclamen. Piensa que Hacienda dispone de hasta 4 años para revisar el Modelo 100 que tú presentas.

Si el error que hayas cometido supone un perjuicio para Hacienda, deberás realizar una declaración de la renta complementaria. En caso de que el perjudicado resultes ser tú, tendrás que realizar una declaración que sustituya a la actual y explicar el motivo en un escrito a Hacienda para poder proceder a dicha sustitución.