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Préstamos y amortización

Moratoria de un préstamo: qué es, cómo conseguirla y qué cuesta

Alejandro Melero García11 min de lectura

Prestamistas.es es la marca de Kontactalia Finance, S.L. especializada en préstamos privados y con garantía hipotecaria para particulares. Empresa inscrita en el Registro de Intermediarios de Crédito Inmobiliario del Banco de España (D238) y en el Registro Estatal de Empresas de concesión de créditos hipotecarios e intermediación financiera (REEIF) de la Dirección General de Consumo, n.º 439/2013.

Persona revisando con calma el cuadro de cuotas de su préstamo antes de solicitar una moratoria al banco

La moratoria de un préstamo es un acuerdo con quien te prestó el dinero para suspender el pago de las cuotas durante un periodo determinado, normalmente de tres a doce meses, sin que cuente como incumplimiento. El préstamo sigue vivo, los intereses se siguen devengando y, al terminar, la deuda se paga con cuotas más altas o con un plazo más largo.

Cuando una cuota deja de caber en tus ingresos por un despido, una baja o un bache en el negocio, la moratoria es la primera herramienta que ofrece el banco. Aquí tienes qué tipos existen, cómo pedirla, cuánto cuesta con un ejemplo calculado, en qué se diferencia de la carencia y qué alternativas quedan cuando la entidad la rechaza.

Qué es la moratoria de un préstamo

Una moratoria es un aplazamiento pactado. El prestamista acepta que durante unos meses no pagues la cuota, o pagues solo una parte, y el contrato se modifica para recoger ese periodo y la forma de recuperar lo aplazado. No es una condonación: nada de lo que dejas de pagar desaparece.

La moratoria tampoco es automática. Salvo cuando una ley la impone, como ocurrió en 2020 con la Covid-19, depende de que la entidad la conceda tras estudiar tu situación y los documentos que acreditan la dificultad. Lo que sí tienes garantizado es el derecho a solicitarla y a recibir una respuesta.

Durante la moratoria el préstamo sigue devengando intereses sobre el capital pendiente. Esos intereses se pagan cada mes, en una moratoria de capital, o se acumulan a la deuda, en una moratoria total. Esa diferencia fija el coste real, y la vemos con cifras más abajo.

Tipos de moratoria: total, de capital y legal o sectorial

Hay tres formas de moratoria y conviene saber cuál te están ofreciendo, porque el coste y el efecto sobre la cuota futura cambian mucho entre una y otra:

  • Moratoria total. No pagas ni capital ni intereses durante el periodo. Los intereses de esos meses se suman al capital pendiente y, al reanudar los pagos, la deuda es mayor que antes. Es la que más alivia a corto plazo y la que más cuesta.
  • Moratoria de capital o carencia. Pagas solo los intereses de cada mes y aplazas la devolución del capital. La cuota baja mucho, la deuda no crece y, al terminar, el capital pendiente es el mismo que al empezar. Lo explicamos en qué es el periodo de carencia de un préstamo.
  • Moratoria legal o sectorial. La fija una norma o un acuerdo del sector para situaciones concretas, como la moratoria hipotecaria y de crédito al consumo de 2020 o las medidas del Código de Buenas Prácticas para deudores hipotecarios en dificultades. Tiene requisitos tasados y, si los cumples, la entidad no puede negarla.

Cómo conseguir una moratoria paso a paso

El orden importa: una moratoria solicitada antes del primer impago se concede con más facilidad que una pedida con tres cuotas devueltas. Estos son los pasos que funcionan:

  1. Calcula cuánto tiempo necesitas y cuánto puedes pagar. Antes de llamar, haz números. Cuando puedes pagar los intereses, pide una carencia de capital. Cuando no puedes pagar nada, pide una moratoria total de la duración más corta posible.
  2. Reúne la documentación que acredita la dificultad. Carta de despido o certificado del SEPE, parte de baja o declaraciones trimestrales con la caída de ingresos. Sin documentos, la entidad tratará la petición como un impago anunciado.
  3. Preséntala por escrito a tu entidad. Por correo electrónico o en la oficina con registro de entrada, y pide que te confirmen la recepción y la fecha. Las conversaciones por teléfono no dejan rastro.
  4. Negocia las condiciones antes de firmar. Duración, pago o capitalización de los intereses, cómo se recupera lo aplazado, comisión por la novación y tipo de interés. Pide todo por escrito.
  5. Firma la novación y guarda una copia. En una hipoteca puede exigir escritura ante notario, con sus gastos. En un préstamo personal suele bastar un anexo firmado.

Cuando la entidad no responde o rechaza la petición sin motivarla, puedes reclamar ante su servicio de atención al cliente y, después, ante el Banco de España. La reclamación no obliga al banco a conceder la moratoria, pero sí a justificar la negativa.

Cuánto cuesta una moratoria: un ejemplo con cifras

Pongamos un préstamo personal de 50.000 € a 10 años al 6 % TIN, con una cuota de 555,10 € al mes. Al terminar el tercer año, con 36 cuotas pagadas, el capital pendiente es de 37.998,46 € y quedan 84 cuotas. En ese momento llega la dificultad y pides seis meses de moratoria.

Coste de seis meses de moratoria sobre un préstamo de 50.000 € al 6 % con 37.998,46 € pendientes y 84 cuotas por pagar
OpciónQué pagas esos 6 mesesCuota despuésCoste añadido total
Sin moratoria555,10 € al mes555,10 € durante 84 meses0 €
Carencia de capitalSolo intereses: unos 190 € al mes555,10 € durante 84 meses1.139,95 €
Moratoria total, mismo plazo0 €571,97 € durante 84 meses1.416,46 €
Moratoria total, plazo ampliado 6 meses0 €541,30 € durante 90 meses2.088,17 €

En la moratoria total, los intereses de esos seis meses, 1.154,30 €, se suman al capital y la deuda pasa a 39.152,75 €. Con el mismo plazo, la cuota sube 16,87 € al mes. Con el plazo alargado, pagas intereses más tiempo y el coste casi se duplica.

La moratoria más barata es la más corta y la que te deja seguir pagando los intereses.

Moratoria, carencia y refinanciación: en qué se diferencian

Los tres términos se mezclan en las conversaciones con el banco, pero describen cosas distintas. La moratoria suspende pagos por una dificultad sobrevenida y se formaliza como novación del contrato. La carencia es una modalidad de pago en la que solo se pagan intereses. La refinanciación sustituye el préstamo por otro nuevo, a veces con más capital.

En la práctica, una moratoria de capital y una carencia son lo mismo: la deuda se mantiene y pagas solo intereses. La diferencia está en el motivo y en el momento. La refinanciación es otra cosa: cancela el contrato anterior y abre uno nuevo, con sus gastos y su estudio de riesgo.

La moratoria hipotecaria legal: el Código de Buenas Prácticas

Para las hipotecas sobre la vivienda habitual existe un marco legal propio. El Real Decreto-ley 6/2012 creó el Código de Buenas Prácticas, al que se adhieren casi todos los bancos. Cuando el hogar cumple los requisitos de vulnerabilidad, la entidad debe ofrecer una reestructuración: carencia de capital de hasta cinco años, más plazo y un tipo reducido durante la carencia.

Cuando la reestructuración no basta, el Código contempla una quita de parte de la deuda y, como último paso, la dación en pago de la vivienda. El Real Decreto-ley 19/2022 amplió esas medidas para los hogares afectados por la subida del euríbor. Los umbrales de ingresos y de precio de la vivienda se actualizan, y conviene comprobarlos con la entidad.

Para un préstamo personal o un crédito al consumo no hay un código equivalente. La Ley 16/2011 de contratos de crédito al consumo regula la información y el reembolso anticipado, pero la moratoria depende de cada entidad.

Qué pasa con tu historial y con la CIRBE durante la moratoria

Una moratoria concedida y firmada no es un impago. Las cuotas aplazadas no se comunican como morosidad, por lo que no te inscriben en ASNEF por ellas. En la CIRBE del Banco de España el préstamo sigue figurando con su capital pendiente, y la entidad puede señalarlo como operación reestructurada.

Esa marca no te impide pedir financiación después, pero cualquier banco que consulte la CIRBE la verá durante un tiempo. Lo que daña el historial es dejar de pagar sin acuerdo. Lo desarrollamos en historial crediticio negativo: qué es y cómo te afecta.

Una advertencia práctica. Pide la moratoria antes de devolver la primera cuota, no después. Una cuota impagada genera intereses de demora y comisiones de reclamación, y, tras el requerimiento previo de pago, la entidad puede comunicar la deuda a un fichero de morosos. Con el acuerdo firmado antes, nada de eso ocurre.

Alternativas cuando el banco no concede la moratoria

Cuando la entidad rechaza la moratoria o la ofrece en condiciones que no resuelven nada, quedan varias vías, todas mejores que el impago:

  • Ampliar el plazo del préstamo. La misma deuda a más años tiene una cuota menor. Cuesta más intereses en total, pero la cuota vuelve a caber en los ingresos.
  • Agrupar todas las deudas en una sola cuota. Un préstamo único a largo plazo con la garantía de tu vivienda puede reducir la suma mensual de varias cuotas. Lo explicamos en préstamos para reunificar deudas.
  • Vender un activo. Un coche, un local o una segunda vivienda pueden cancelar la deuda antes de que genere más coste.
  • Acogerte a la segunda oportunidad. Cuando la deuda supera cualquier capacidad de pago, este mecanismo judicial permite exonerar parte de ella. Es la última vía y conviene consultarla con un abogado.

Lo que no conviene es encadenar minicréditos para pagar la cuota. Cada uno llega con un coste muy superior y, en pocos meses, la deuda es mayor. Las consecuencias de ese camino están en qué hacer si no puedes pagar un préstamo o crédito personal.

Moratoria en un préstamo con garantía hipotecaria de un prestamista privado

En Prestamistas.es estructuramos préstamos con la garantía de un inmueble a través de nuestros prestamistas particulares y privados, con contrato ante notario y bajo la Ley 5/2019 cuando el inmueble es una vivienda. Ese marco protege al deudor: un retraso puntual no permite vencer el préstamo, y el interés de demora se limita a tres puntos sobre el ordinario.

Cuando prevés que una cuota no va a llegar, lo que funciona es avisar antes de la fecha. Con el prestamista se estudia caso por caso un aplazamiento o una carencia temporal, y se formaliza por escrito. Esperar al impago encarece la solución. Las condiciones del producto están en préstamos con garantía hipotecaria.

Preguntas frecuentes sobre la moratoria de un préstamo

Lo que conviene saber

¿Me conviene pedir una moratoria si mi problema de liquidez es solo temporal?

Una moratoria te conviene cuando la falta de liquidez es temporal y sabes cuándo se recuperarán tus ingresos, por ejemplo tras una baja o un cambio de empleo. Ten en cuenta que no es gratis: los intereses suelen seguir corriendo y las cuotas posteriores pueden subir o alargarse. Antes de aceptarla, pide por escrito cómo se recalcula el préstamo y cómo figurará en la CIRBE.

¿Qué puedo negociar con el banco para regularizar la hipoteca además de una moratoria?

Además de una moratoria, puedes negociar una ampliación del plazo para bajar la cuota, un periodo de carencia en el que solo pagues intereses o un cambio de tipo variable a fijo. Si estás en una situación de vulnerabilidad, el Código de Buenas Prácticas añade la quita y, como último recurso, la dación en pago. Llega a la reunión con tus números y una propuesta concreta de cuota que puedas asumir.

¿Existe hoy alguna moratoria legal para hipotecas de familias en situación vulnerable?

No hay hoy una moratoria legal general como la de 2020, pero sigue vigente el Código de Buenas Prácticas del Real Decreto-ley 6/2012 para deudores en el umbral de exclusión. Las entidades adheridas deben ofrecer una reestructuración con carencia de capital de hasta cinco años y ampliación del plazo. Además, hasta mayo de 2028 se suspenden los lanzamientos de la vivienda habitual de familias especialmente vulnerables.

¿Puede el banco negarse a darme una moratoria aunque esté pasando un mal momento?

Sí, puede negarse, porque una moratoria pactada es voluntaria para el banco, salvo que cumplas los requisitos de una medida legal. Solo está obligado si tu hipoteca y tu situación encajan en el Código de Buenas Prácticas y la entidad está adherida, como lo están la mayoría. Si te la niega y crees que cumples, reclama primero a su servicio de atención al cliente y después al Banco de España.

¿Puedo pedir una moratoria del préstamo personal además de la de la hipoteca?

Puedes pedir una moratoria en cada préstamo por separado, porque cada entidad decide sobre el suyo. Hoy no existe para los préstamos personales una moratoria legal como la de 2020, así que dependerá de lo que acepte cada acreedor. Si no llegas a pagar las cuotas de varios préstamos a la vez, a veces es más eficaz agruparlos en una sola deuda con una cuota menor y un único calendario.

Cómo lo hacemos en Prestamistas.es

Si el banco me niega la moratoria de la hipoteca, ¿cómo pueden ayudarme vuestros prestamistas?

Nuestros prestamistas particulares y privados pueden concederte un préstamo con la garantía de tu vivienda que cancele en la firma la hipoteca actual, las cuotas atrasadas y otras deudas, y te deje una sola cuota fija hasta en 20 años. Para que sea viable, el total debe caber dentro del 40 % del valor de tasación y la cuota, en tus ingresos. Es la idea de reunificar deudas con tu propiedad.

¿Puedo pediros el préstamo si ahora tengo los ingresos reducidos temporalmente?

Puedes pedirlo, y lo estudiamos con tus ingresos actuales, que son los que deben cubrir la cuota desde el primer mes. Además de la nómina cuentan otros ingresos demostrables, como la pensión, los alquileres o los rendimientos de autónomo, igual que en los préstamos sin nómina. Si el problema es la cuota, un plazo más largo la reduce. Lo que no podemos es contar con ingresos futuros que todavía no existen.

¿Me prestáis si tengo una moratoria vigente en mi hipoteca actual?

Sí, se puede estudiar: la hipoteca con moratoria es una carga que el nuevo préstamo puede cancelar en la firma. Necesitamos un certificado de deuda actualizado que incluya las cuotas aplazadas y los intereses del periodo, porque esa cifra cuenta para el máximo sobre el valor de tasación. También comprobamos que tus ingresos permitan pagar la nueva cuota cuando la moratoria ya no exista.

¿Puedo reservar parte de vuestro préstamo como colchón para las cuotas de los primeros meses?

Una parte del préstamo puede quedarse como reserva: una vez pagadas en la firma las deudas que se cancelan, el resto del importe es tuyo y decides cómo usarlo. Ten en cuenta que ese colchón también genera intereses desde la firma. Por eso conviene que sea pequeño y que tus ingresos cubran la cuota sin depender de él, porque una reserva se agota y la cuota sigue.

¿Cuánto tardáis en firmar si la moratoria de mi banco está a punto de terminar?

Te llamamos en 24 h, te damos la viabilidad en 24-48 h y la firma llega en torno a 15 días desde que tenemos la documentación completa. Ese plazo incluye los 10 días de reflexión que exige la Ley 5/2019, 14 en Cataluña, que no se pueden acortar. Por eso, en los préstamos hipotecarios urgentes, lo que más acelera es enviar toda la documentación el primer día.

Conceptos que te ayudan a decidir

¿Qué diferencia hay entre una moratoria legal y una moratoria convencional o sectorial?

La moratoria legal la establece una norma, que fija los requisitos y obliga a la entidad a concederla a quien los cumple, como ocurrió con la de 2020. La convencional se pacta libremente entre la entidad y el cliente. La sectorial nace de un acuerdo de las asociaciones bancarias, al que cada entidad se adhiere de forma voluntaria y que fija condiciones comunes para sus clientes.

¿Qué es el umbral de exclusión del Código de Buenas Prácticas para deudores hipotecarios?

El umbral de exclusión es el conjunto de requisitos que debe cumplir un deudor para acogerse al Código de Buenas Prácticas del Real Decreto-ley 6/2012. Entre ellos, que los ingresos familiares no superen tres veces el IPREM, con límites más altos si hay discapacidad o dependencia, y que la cuota hipotecaria supere el 50 % de los ingresos netos. También se exige un empeoramiento económico significativo en los últimos cuatro años y que la hipoteca recaiga sobre la única vivienda habitual.

¿Qué consecuencias tiene que el banco clasifique tu préstamo como refinanciado o reestructurado?

Si el banco clasifica tu préstamo como refinanciado o reestructurado, lo identifica así en la CIRBE y lo trata, como mínimo, como riesgo en vigilancia especial, según la normativa contable del Banco de España. Esa marca se mantiene durante un periodo de prueba de al menos dos años de pagos regulares. Mientras tanto, otras entidades la verán al estudiar tu solicitud y pueden mostrarse más prudentes.

¿Qué diferencia hay entre alargar el plazo del préstamo y pedir una moratoria?

Alargar el plazo reduce la cuota de forma permanente, repartiendo la deuda en más años, mientras que la moratoria suspende o rebaja las cuotas solo durante unos meses y después vuelves a pagar. Las dos encarecen el préstamo, porque pagas intereses durante más tiempo. Ampliar el plazo de una hipoteca exige una escritura de novación ante notario; la moratoria suele documentarse con un acuerdo, aunque a veces también requiere escritura.

¿Qué diferencia hay entre una quita, una espera y una moratoria de la deuda?

La quita reduce el importe de la deuda, porque el acreedor renuncia a cobrar una parte. La espera aplaza el vencimiento de toda la deuda, que se pagará entera pero más tarde, y es la figura habitual en los convenios concursales. La moratoria suspende o reduce temporalmente el pago de las cuotas sin cambiar lo que debes. Las tres pueden combinarse en una misma negociación con los acreedores.

Si lo que necesitas es financiación

  • Dinero urgente · Respuesta en 24 h, viabilidad en 24-48 h y firma ante notario en unos 15 días.
  • Hipoteca con ASNEF · Con la garantía de un inmueble, el préstamo paga la deuda del fichero en la firma y, con el justificante, pides tú la baja.
  • Préstamo hipotecario sin nómina · Para autónomos, pensionistas o rentistas: se acreditan otros ingresos, no hace falta nómina.

Todos se conceden a través de nuestros prestamistas particulares y privados, siempre con la garantía de un inmueble y con contrato ante notario.

¿Las cuotas ya no caben y el banco no cede?

Con la garantía de tu vivienda se pueden agrupar todas las cuotas en una sola a largo plazo, pagando las deudas atrasadas el día de la firma. Estudiamos tu caso sin coste.

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Escrito por

Alejandro Melero García

CEO · Kontactalia Finance · Acreditado por EFPA

Soy Alejandro Melero García, CEO de Kontactalia Finance y fundador del Grupo Kontactalia. Asesor Financiero Certificado (LCCI) por EFPA España, desde 2009 estructurando operaciones de financiación privada con garantía inmobiliaria para particulares que buscan financiación sin la letra pequeña del banco, al margen de las restricciones de la banca tradicional.

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* Ejemplo de préstamo: importe de 35.900 €, de los que el cliente recibe 30.000 € netos. Plazo de devolución 180 meses (15 años). Sin productos vinculados; solo el seguro de daños del inmueble que exige la ley, normalmente el seguro de hogar que ya tienes, con el acreedor como beneficiario. TIN 10,00 %; cuota mensual 385,78 €/mes de capital + intereses. TAE 14,16 %, calculada sobre los 30.000 € netos que recibe el cliente. En caso de cancelar antes de plazo solo se cobrarán los intereses devengados hasta esa fecha. Si se llegara a los 15 años, el coste total de financiación e importe total a pagar sería de 69.440,98 € (capital + intereses). Condiciones válidas para importes de préstamo desde 15.000 €. TIN desde el 10 % – TAE máx. 19,99 %. La oferta aquí expresada no es vinculante: el TIN y la TAE podrán variar en función del perfil del cliente, la valoración de la propiedad y la aprobación final. Honorarios y comisión de apertura se detallan en la FEIN y se liquidan en la firma; la tasación la paga el cliente al encargarla. Tarifas y costes.