Cuando queremos pedir un préstamo, sea del tipo que sea, porque necesitamos obtener liquidez de forma urgente, es imprescindible que, a parte del capital prestado, tengas claro qué cantidad de intereses deberás pagar. Existen diferentes tipos de interés que afectan a los préstamos, por lo que en este artículo te vamos a contar cuáles son todos y cada uno de ellos y qué debes hacer para calcularlos.

Interés simple e interés compuesto 

Interés simple y compuesto

Lo primero que debes tener en cuenta es que los intereses se calculan sobre el capital que nos queda por devolver. Por tanto, cuantas más cuotas hayamos pagado, menor será el porcentaje de interés.  

Es importante que sepas que existen dos tipos de régimen financiero para calcular los intereses vinculados a un préstamo: el simple y el compuesto. El interés simple es el más fácil de calcular, ya que lo único que deberemos hacer es aplicar al capital solicitado el tipo de interés previamente pactado.

Ejemplo de cálculo de un tipo de interés

Veamos un ejemplo real de cálculo de intereses

Interés simple

Supongamos que hemos solicitado un préstamo de 20.000€ a un interés del 8% anual. Cuando termine el primer año, deberemos pagar una cantidad de 1.600€ de interés. Como ves, se trata de una fórmula muy sencilla de aplicar, ya que únicamente hay que multiplicar el capital por el porcentaje de interés y el tiempo. De este modo, cada año se reducirá el importe que deberemos pagar en concepto de interés, puesto que el capital a devolver será cada vez menor.

Interés compuesto

La cosa se complica algo más cuando hablamos de intereses compuestos. El tipo de interés compuesto es aquel que se va sumando al capital inicial y por tanto genera nuevos intereses. En este caso, no sólo deberemos aplicar el porcentaje de interés sobre el capital pendiente, sino que debemos aplicarlo sobre el capital total (inicial más el incremento). El tipo de interés compuesto se conoce como «intereses sobre los intereses».

El tipo de interés compuesto es poco habitual en préstamos (se aplica más de cara a inversión o ahorro en vez de a financiación) pero puede ser que lo encuentres dependiendo de la entidad o empresa con la que trabajes.

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¿Cómo calcular los intereses de un préstamo?

Ahora que ya tienes claro los dos tipos de interés que se pueden aplicar en tu préstamo, hay un segundo factor a considerar, que es la vida del préstamo. Piensa que, cuanto más larga sea esta, más intereses deberás pagar.

En este caso, deberemos tener claro si en nuestro préstamo nos permiten amortizar dinero al cabo de un tiempo determinado. Esto significa que, cuando haya transcurrido un tiempo previamente establecido, podremos pagar (si queremos y podemos) una parte o incluso el total de capital que aún nos queda por devolver. Normalmente, nos aplicarán una pequeña penalización por pronto pago. Lo más aconsejable es ver si sale a cuenta pagar dicha penalización o nos sale más rentable seguir pagando las cuotas y los intereses correspondientes. En la mayoría de los casos, al amortizar parte o el total del capital, saldremos ganando (como ocurre con nuestros préstamos para particulares).

TIN y TAE 

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TIN y TAE

El TIN es el Tipo de Interés Nominal y es el que hemos visto anteriormente. Hace referencia al tipo de interés efectivo del préstamo, sin tener en cuenta nada más.

Existe un segundo indicador, el TAE, que se conoce como Tasa Anual Equivalente. Este indicador, que también se traduce a modo de porcentaje, es mucho más completo que el TIN, ya que incluye otros factores como las comisiones que se deban pagar por solicitar financiación. De hecho, este indicador tiene en cuenta el TIN, las comisiones, el plazo de amortización y las cuotas. La TAE por tanto, indica cuán caro es un préstamo, ya que la fórmula de la TAE tiene en cuenta el tipo de interés TIN más todas las comisiones directas (comisión de apertura, estudio…).

En otras palabras, la TAE tiene en cuenta también las comisiones que deberemos pagar para solicitar financiación, lo que se conoce como comisión de apertura o de estudio. Esta comisión es el importe que cobra la entidad que te conceda el préstamo por realizar un análisis de tu caso para determinar la viabilidad de la operación. En este punto debes tener en cuenta que las entidades bancarias son cada vez más estrictas y piden unos requisitos más exigentes, por lo que la comisión de apertura es un obligatorio en el 99% de los casos.

Dicho de otro modo: dos préstamos con TIN iguales pueden tener TAE distintas si un de ellos tiene más o menos costes directos para el cliente.

Lo que no incluye la TAE: productos vinculados

En la fórmula de la Tasa Anual Equivalente, hay algunos conceptos que no se incluyen y es importante que conozcas. Un ejemplo son los productos vinculados, que son aquellos servicios que te puede ofrecer una entidad bancaria para que contrates y, de esta forma, obtener intereses inferiores (planes de jubilación, tarjetas de crédito, seguros de salud…).

Cuadro de amortización

Como ves, hay muchos conceptos relevantes que debes conocer y tener en consideración antes de aceptar cualquier préstamo. La herramienta más útil para saber qué es lo que debemos pagar en cada momento y qué parte de la deuda ya está saldada, es el cuadro de amortización.

El cuadro de amortización es una tabla que contiene distintas columnas para ver de forma visual y mucho más práctica todos los factores que influyen en un préstamo. De hecho, podremos saber en todo momento

  • qué dinero hemos pagado
  • qué parte del capital inicial aún nos queda por devolver
  • cuáles son las cuotas elegidas para el pago
  • los intereses
  • número de cuota y fecha

A parte de ser un soporte que nos facilita llevar nuestras cuentas al día, también sirve para entender mucho mejor todos y cada uno de los conceptos financieros que engloba.

Dentro del cuadro de amortización, que se puede rellenar a través de diferentes plantillas o bien usando el clásico Excel, encontraremos la siguiente información dividida en columnas:

  1. duración del préstamo
  2. intereses
  3. amortización
  4. cuotas
  5. deuda pendiente

En el siguiente post puedes profundizar sobre el tema y aprender a elaborar cuadros de amortización.

Cuando se trata de nuestros préstamos, nosotros nos encargamos de diseñar el cuadro de amortización y lo mandamos a tu notario previamente a la firma del contrato (como puedes ver en nuestro protocolo de estudio y firma de un préstamo).

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