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Hipoteca y garantía

¿Se puede pedir un préstamo siendo avalista?

Alejandro Melero García11 min de lectura

Prestamistas.es es la marca de Kontactalia Finance, S.L. especializada en préstamos privados y con garantía hipotecaria para particulares. Empresa inscrita en el Registro de Intermediarios de Crédito Inmobiliario del Banco de España (D238) y en el Registro Estatal de Empresas de concesión de créditos hipotecarios e intermediación financiera (REEIF) de la Dirección General de Consumo, n.º 439/2013.

Persona que ya es avalista de un familiar revisando con un asesor si puede pedir un préstamo propio

Sí, se puede pedir un préstamo siendo avalista. El aval no te prohíbe endeudarte, pero el banco lo ve en la CIRBE como riesgo indirecto y suele sumar la cuota avalada a tus deudas al calcular si puedes pagar. Si el préstamo avalado es pequeño y está al corriente, pesa poco; si es grande o tiene impagos, la vía pasa por aportar una garantía propia.

Avalaste a un hijo, a un hermano o a un amigo y ahora el préstamo que necesitas es para ti. Aquí tienes qué firmaste exactamente, cómo lo ve el banco, cuánto pesa en tu capacidad de pago con un ejemplo calculado, cuándo te lo deniegan, qué opciones tienes para conseguirlo y cómo dejar de ser avalista.

Qué firmaste como avalista: la fianza y el aval solidario

Un aval es una fianza: te comprometes a pagar la deuda de otra persona si ella no lo hace. El Código Civil la regula en los artículos 1822 a 1856. El avalado sigue siendo el deudor principal; tú respondes con todo tu patrimonio presente y futuro si él falla.

En la práctica, casi todos los avales bancarios son solidarios. Eso significa que renuncias a los beneficios de excusión, orden y división: el banco puede reclamarte a ti directamente, sin agotar antes los bienes del deudor y por la totalidad de la deuda, aunque haya varios avalistas.

El aval también puede ser parcial o temporal, si así se pactó en el contrato. Conviene releer la escritura o la póliza: ahí consta si avalas todo el préstamo o solo una parte, y hasta cuándo.

Cómo ve el banco tu aval: la CIRBE y el riesgo indirecto

Las entidades comunican al Banco de España todos los riesgos iguales o superiores a 1.000 €, incluidos los avales. En la CIRBE tu nombre aparece como titular de un riesgo indirecto por el importe pendiente del préstamo avalado. Cualquier banco al que pidas un préstamo lo consulta antes de decidir.

Puedes ver gratis lo que figura sobre ti pidiendo tu informe de riesgos en la sede electrónica del Banco de España. Si el aval ya está cancelado y sigue apareciendo, puedes pedir la rectificación a la entidad que lo declaró.

El aval no es una deuda tuya hasta que el avalado deja de pagar, pero el banco lo trata como un pasivo contingente: una cuota que puedes tener que asumir en cualquier momento. Esa es la razón por la que afecta a tu scoring bancario aunque nunca hayas pagado nada por él.

Cuánto pesa el aval en tu capacidad de pago: un ejemplo

La regla habitual es que las cuotas de todos tus préstamos no superen el 35-40 % de tus ingresos netos. Cada banco decide si suma la cuota avalada entera, una parte o nada, según el historial de pago del avalado. Los más prudentes la suman completa.

Un ejemplo: cobras 2.200 € netos al mes, pagas 600 € de hipoteca y avalas el préstamo de tu hijo, con una cuota de 350 €. Pides 30.000 € a 10 años, que al 10 % de TIN suponen 396,45 € al mes. La tabla muestra cómo cambia el resultado según el criterio del banco.

Capacidad de endeudamiento con y sin contar el aval (ingresos de 2.200 € netos, límite del 40 %)
Criterio del bancoCuotas que cuentaCon el préstamo nuevoRatioResultado
No cuenta el aval600 €996,45 €45 %Denegado por poco; cabe con 25.000 € a 15 años
Cuenta la mitad del aval775 €1.171,45 €53 %Denegado
Cuenta el aval entero950 €1.346,45 €61 %Denegado

El límite del 40 % de 2.200 € son 880 € al mes. Sin el aval, alargar el plazo a 20 años deja la cuota nueva en 289,51 € y el total en 889,51 €, todavía por encima; con 25.000 € a 15 años, la cuota es de 268,65 €, el total de 868,65 € y la operación entra.

Con el aval contado entero, el préstamo no cabe en ningún plazo. Puedes repetir el cálculo con tus cifras en la guía de capacidad de endeudamiento.

Cuándo te deniegan el préstamo por ser avalista

El banco suele denegar cuando se da alguna de estas situaciones:

  • El préstamo avalado es grande en relación con tus ingresos, por ejemplo una hipoteca de un hijo con muchos años por delante.
  • El avalado ha tenido retrasos o el préstamo está en mora: el riesgo deja de ser teórico.
  • El aval ya se ejecutó, has pagado cuotas ajenas y figuras en ASNEF o en otro fichero por esa deuda.
  • Tienes varios avales firmados o tu propio nivel de deuda ya está cerca del límite.
  • Pides un préstamo personal, sin un inmueble que lo respalde: el banco solo puede apoyarse en tu solvencia, y el aval la reduce.

Si el avalado paga puntualmente y la deuda es pequeña, el aval rara vez es el motivo de la negativa. En ese caso conviene revisar los otros motivos por los que no conceden un préstamo.

Cómo conseguir el préstamo si ya eres avalista: cuatro opciones

Hay cuatro caminos, de menor a mayor compromiso por tu parte.

  1. Esperar a que baje la deuda avalada. Cuanto menos capital quede pendiente, menos pesa el riesgo indirecto. Sirve si no tienes urgencia.
  2. Salir del aval. Si el avalado ya puede demostrar solvencia por sí solo, el banco puede liberarte mediante una novación. Lo explicamos más abajo.
  3. Reducir el importe o alargar el plazo del préstamo que pides, para que la cuota quepa aun sumando el aval.
  4. Aportar una garantía propia. Si tienes una vivienda, un local o un piso alquilado, un préstamo con garantía hipotecaria se estudia sobre el inmueble y sobre tu capacidad real de pago, y el aval pasa a ser un dato más, no un veto.

En Prestamistas.es estructuramos préstamos con garantía hipotecaria desde 15.000 € a través de nuestros prestamistas particulares y privados, hasta el 40 % del valor de tasación y hasta 20 años, con un TIN desde el 10 % anual. Si el avalado está al corriente, el aval pesa poco; si ya hay impagos, los valoramos junto con la garantía.

Si el aval se ejecutó y por eso figuras en un fichero, el caso se estudia como un préstamo con ASNEF: con la garantía de un inmueble, el préstamo paga esa deuda en la firma y, con el justificante, pides tú la baja del fichero.

Qué obligaciones arrastras mientras dure el aval

Mientras el préstamo avalado esté vivo, estas son las consecuencias que debes tener presentes:

  • Pagar si el avalado no paga. El banco te reclama las cuotas impagadas y, si no las atiendes, puede embargar tu nómina, tus cuentas y tus bienes, incluida tu vivienda.
  • Entrar en un fichero de morosos. Un impago reclamado y no pagado puede llevarte a ASNEF o al RAI aunque la deuda original no fuera tuya.
  • Recuperar lo pagado. El fiador que paga tiene derecho a reclamar al deudor todo lo abonado, con intereses y gastos, según el artículo 1838 del Código Civil.
  • Transmitirlo a tus herederos. El aval forma parte de tu herencia: si falleces, tus herederos que acepten responden de él, salvo que acepten a beneficio de inventario.

Si avalaste un préstamo hipotecario como persona física, la Ley 5/2019 de contratos de crédito inmobiliario te protege igual que al deudor: tienes derecho a recibir la FEIN, a los días de reflexión y al asesoramiento del notario antes de firmar.

Una prórroga del préstamo pactada entre el banco y el deudor sin tu consentimiento extingue la fianza, según el artículo 1851 del Código Civil. Si te enteras de que han renegociado el plazo sin contar contigo, pide copia del contrato y consulta a un abogado antes de pagar nada: puede que ya no seas avalista.

Cómo dejar de ser avalista

Solo puedes dejar de ser avalista con el consentimiento del banco. Las tres vías habituales son estas: que el avalado demuestre solvencia suficiente y el banco acepte liberarte en una novación del contrato; que otra persona te sustituya como avalista; o que el préstamo se cancele, de forma anticipada o al final del plazo.

La novación suele llevar comisión y, en préstamos hipotecarios, gastos de notaría y registro. Si el banco se niega, otra salida es que el avalado cambie el préstamo a otra entidad que no exija aval, o que lo sustituya por un préstamo con la garantía de un inmueble propio.

Cuando el aval termina, pide al banco un documento que lo acredite y comprueba meses después que ya no aparece en tu informe de la CIRBE. Ese papel te servirá para cualquier solicitud posterior.

Preguntas frecuentes sobre pedir un préstamo siendo avalista

Lo que conviene saber

¿Qué gastos y trámites tiene liberar un aval de una hipoteca?

Liberar un aval de una hipoteca exige que el banco lo acepte y firmar una novación ante notario, que suele inscribirse en el Registro de la Propiedad. Los gastos de notaría, registro y gestoría, y la comisión de la entidad si la cobra, suelen correr a cargo de quien lo pide. Lo habitual es que el banco exija a cambio otra garantía o que el deudor demuestre solvencia suficiente. Antes de firmar, pide por escrito el coste total de la operación.

¿Cuánto tarda el banco en quitar un aval de una hipoteca?

No hay un plazo legal para quitar un aval de una hipoteca, porque el banco no está obligado a aceptarlo. Si lo acepta, su estudio de riesgos suele durar unas semanas, y después hay que firmar la novación ante notario. Agiliza el trámite que el deudor llegue con ingresos actualizados y una deuda ya reducida. Si el banco se niega, la alternativa es cancelar o refinanciar el préstamo avalado.

¿Cuánto me resta el aval de mi hijo cuando pido mi propia hipoteca?

El aval de tu hijo puede restarte toda la cuota del préstamo avalado o solo una parte, según el criterio de la entidad y si él paga al día. Por ejemplo, con 3.000 € de ingresos y un máximo del 40 %, tu cuota posible es de 1.200 €. Si la entidad suma los 600 € de la hipoteca avalada, te quedan 600 € para tu préstamo. El aval figura en la CIRBE, así que no pasa desapercibido.

¿Tengo que declarar que soy avalista cuando solicito un préstamo nuevo?

Sí, debes declarar que eres avalista, porque el aval figura en la CIRBE como riesgo indirecto y el prestamista lo verá igualmente. Ocultarlo genera desconfianza y puede llevar a denegar la operación. La Ley 5/2019 te pide además información completa y veraz para la evaluación de solvencia. Lo mejor es explicarlo desde el principio, con los datos del préstamo avalado y de cómo se está pagando.

¿Qué pasa con mi aval si el deudor refinancia o cambia de banco su deuda?

Tu aval no pasa sin tu firma a un préstamo nuevo: si el deudor cancela su deuda con otro préstamo, la fianza se extingue con la deuda original salvo que vuelvas a avalar. Si solo cambia de banco por subrogación, la deuda es la misma y la fianza la acompaña. Además, una prórroga pactada sin tu consentimiento extingue la fianza, según el artículo 1851 del Código Civil. Pide siempre que te informen de cualquier cambio.

Cómo lo hacemos en Prestamistas.es

¿Me podéis prestar si el préstamo que avalé ya tiene cuotas impagadas?

Nuestros prestamistas particulares y privados pueden estudiarlo, pero con cuotas impagadas el aval deja de ser un riesgo indirecto y la deuda se trata como tuya. Lo habitual es que el nuevo préstamo pague en la firma esa deuda avalada, siempre que quepa en el 40 % de la tasación de tu inmueble. Así eliminas el riesgo de que el acreedor te reclame a ti. Tu cuota final tiene que encajar en tus ingresos reales y demostrables.

¿Puedo pedir un préstamo con mi casa para pagar la deuda avalada y salir del aval?

Sí, puedes pedir un préstamo con garantía de tu casa para pagar la deuda avalada y salir del aval, siempre que pagues la deuda entera. Si solo cubres las cuotas atrasadas, sigues siendo avalista. Después podrás reclamar al deudor lo que hayas pagado por él. Te explicamos cómo funciona en préstamos con garantía hipotecaria.

¿Qué me pedís para acreditar que el préstamo que avalo está al corriente de pago?

Para acreditarlo nos basta el último recibo del préstamo avalado, en el que se ve que la cuota se ha cobrado en fecha. Si quieres reforzarlo, añade un certificado del banco que diga que el préstamo está al corriente o tu informe de la CIRBE, que puedes pedir gratis al Banco de España. Con eso medimos el peso real del aval en tu capacidad de pago.

Si heredé un aval de mis padres, ¿puedo pedir igualmente un préstamo con vosotros?

Sí, puedes pedirnos un préstamo aunque hayas heredado un aval de tus padres, y lo estudiamos como cualquier otro aval. Si aceptaste la herencia sin beneficio de inventario, respondes de esa fianza como si la hubieras firmado tú. Nos interesa saber si el deudor paga al día y cuánto queda por devolver. Con esos datos medimos cuánto pesa en tu capacidad de pago y si conviene cancelar esa deuda en la firma.

¿Podéis estudiar mi préstamo aunque la persona a la que avalé esté en ASNEF?

Sí, podemos estudiar tu préstamo aunque la persona a la que avalaste figure en ASNEF, porque ese fichero recoge sus deudas, no las tuyas. Lo que miramos es si el préstamo que tú avalaste se paga al día, porque solo ese pueden reclamarte. Su inclusión en el fichero de morosos es una señal de alerta. Conviene que pidas el último recibo de ese préstamo antes de solicitar el tuyo.

Conceptos que te ayudan a decidir

¿Qué es la subrogación del avalista que paga en los derechos y garantías del acreedor?

La subrogación del avalista significa que, cuando pagas la deuda del deudor, ocupas el lugar del acreedor con todos sus derechos frente a él. Lo establece el artículo 1839 del Código Civil e incluye las garantías del crédito, como una hipoteca o una prenda. Además, el artículo 1838 te da una acción de reembolso por lo pagado, con sus intereses y gastos. Así puedes recuperar tu dinero con la misma fuerza que tenía el acreedor original.

¿Puede un avalista exigir al deudor que le libere del aval pasado cierto tiempo?

Un avalista solo puede exigir que le liberen en los casos del artículo 1843 del Código Civil, que no incluyen el mero paso del tiempo en una hipoteca con plazo fijo. Puede pedirlo si es demandado judicialmente, si el deudor entra en concurso o si la deuda ya ha vencido. La regla de los diez años solo vale para deudas sin plazo de vencimiento fijo. En la práctica, quedar libre exige además que el acreedor lo acepte.

¿Puede un heredero renunciar a la herencia para no responder de un aval?

Sí, un heredero puede renunciar a la herencia ante notario y así no responde de los avales ni de las demás deudas del fallecido. A cambio, tampoco recibe ningún bien. La alternativa es aceptarla a beneficio de inventario: respondes de las deudas, incluido el aval, solo con los bienes heredados y no con tu patrimonio. Antes de decidir, conviene pedir el informe de la CIRBE del fallecido para conocer sus avales.

¿Se puede sustituir un avalista por otro sin firmar una nueva escritura?

En la práctica no: sustituir un avalista exige una novación en escritura pública con el consentimiento del acreedor y la firma del nuevo avalista. El acreedor tiene que aceptar al sustituto y liberar expresamente al anterior. Si el aval consta en una hipoteca inscrita, la novación suele inscribirse también en el Registro de la Propiedad. Sin ese documento, el avalista original sigue respondiendo de la deuda.

¿En qué plazo prescribe la reclamación del acreedor contra el avalista?

La reclamación contra el avalista prescribe a los 5 años, el plazo general de las acciones personales del artículo 1964 del Código Civil, contados desde que la deuda es exigible. La acción hipotecaria contra el inmueble tiene un plazo distinto, de 20 años. Ten en cuenta las interrupciones: la reclamación judicial al deudor interrumpe también la prescripción frente al fiador, pero no la extrajudicial, según el artículo 1975 del Código Civil.

Si lo que necesitas es financiación

Todos se conceden a través de nuestros prestamistas particulares y privados, siempre con la garantía de un inmueble y con contrato ante notario.

¿El aval que firmaste te cierra la puerta del banco?

Si tienes una vivienda o un local, estudiamos tu préstamo sobre esa garantía y sobre tu capacidad real de pago, con el aval como un dato más, y te presentamos la propuesta por escrito.

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Escrito por

Alejandro Melero García

CEO · Kontactalia Finance · Acreditado por EFPA

Soy Alejandro Melero García, CEO de Kontactalia Finance y fundador del Grupo Kontactalia. Asesor Financiero Certificado (LCCI) por EFPA España, desde 2009 estructurando operaciones de financiación privada con garantía inmobiliaria para particulares que buscan financiación sin la letra pequeña del banco, al margen de las restricciones de la banca tradicional.

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* Ejemplo de préstamo: importe de 35.900 €, de los que el cliente recibe 30.000 € netos. Plazo de devolución 180 meses (15 años). Sin productos vinculados; solo el seguro de daños del inmueble que exige la ley, normalmente el seguro de hogar que ya tienes, con el acreedor como beneficiario. TIN 10,00 %; cuota mensual 385,78 €/mes de capital + intereses. TAE 14,16 %, calculada sobre los 30.000 € netos que recibe el cliente. En caso de cancelar antes de plazo solo se cobrarán los intereses devengados hasta esa fecha. Si se llegara a los 15 años, el coste total de financiación e importe total a pagar sería de 69.440,98 € (capital + intereses). Condiciones válidas para importes de préstamo desde 15.000 €. TIN desde el 10 % – TAE máx. 19,99 %. La oferta aquí expresada no es vinculante: el TIN y la TAE podrán variar en función del perfil del cliente, la valoración de la propiedad y la aprobación final. Honorarios y comisión de apertura se detallan en la FEIN y se liquidan en la firma; la tasación la paga el cliente al encargarla. Tarifas y costes.