Ante la dificultad que entraña solicitar un crédito a una entidad financiera tradicional, muchos se plantean pedir un préstamo a un prestamista. Esta opción, la del capital privado presenta además una serie de ventajas sobre los préstamos que ofrecen los bancos. La principal de ellas es que no se nos van a pedir tantos papeles, documentos ni justificaciones en torno al crédito que queremos solicitar.

Pedir un préstamo a un prestamista

Por estas razones pedir un préstamo a un prestamista constituye una alternativa eficaz para obtener la liquidez que precisamos, para cubrir esas necesidades importantes o financiar nuestros proyectos personales. La principal virtud de pedir un préstamo a un prestamista es la celeridad con que se tramitan las operaciones, puesto que al no existir tantas gestiones burocráticas es posible obtener liquidez monetaria en muy corto espacio de tiempo. En nuestra empresa de capital privado podemos otorgar préstamos en menos de 72 horas.
Pedir un préstamo a un prestamista es así de sencillo, en primer lugar necesitamos una propiedad que garantizará el crédito que concederemos al usuario, esta posesión puede ser de tipo inmobiliario o de cualquier otra índole, de tal manera que pueden ser válidos tanto los pisos como por ejemplo un coche, colecciones de arte, licencias de taxis, etc. casi cualquier objeto que tenga el valor necesario puede garantizar el crédito que vamos a conceder. No importa que el usuario se encuentre en situación de morosidad o que no disponga de una nómina mensual, mediante nuestra forma de trabajar podemos darle el dinero necesario para sus necesidades.
La cantidad monetaria que podemos otorgar se encuentra entre el 20% o el 25% y esta en función de la calidad que posean las garantías. Además pedir un préstamo a un prestamista es tan sencillo que le va a sorprender la rapidez con que se tramitan estas operaciones.
Únicamente no aceptamos las joyas como garantía de nuestros préstamos, pero hay muchas posibilidades y una de ellas es por ejemplo avalar con el propio vehículo del cliente, es decir una vez que se ha tasado este automóvil procederemos a otorgar una cantidad entre el 30% o el 40% del valor que tenga. Lo mismo vale también para las motos, furgonetas, camiones, etc. esta es una de las ventajas de pedir un préstamo a un prestamista la cantidad de opciones que proporcionamos a los clientes.
En lo concerniente a los bienes de tipo inmobiliario, estos deben reunir una condición, es decir no deben tener cargas ni hipotecas de ninguna clase y cumpliendo esta parte fundamental pueden ser válidos los pisos, casas, locales, naves, etc. y únicamente no aceptaremos los terrenos o parcelas.
En nuestra empresa de capital particular, pedir un préstamo a un prestamista supone además mayor seguridad para el cliente, puesto que siempre realizamos análisis de viabilidad gratuitos y nunca cobramos nada por adelantado, además en el caso de la tasación oficial y obligatoria de la vivienda, nosotros podemos llevarla a cabo a un coste muy económico para el usuario.
Como ve, pedir un préstamo a un prestamista en nuestra compañía de capital privado es una opción muy interesante y podrá obtener el dinero necesario para financiar sus proyectos personales o cubrir las necesidades importantes de tipo económico. Si tiene dudas sobre todos estos puntos que le hemos mencionado puede consultar las mediante el formulario web de esta página o bien ponerse en contacto con nosotros mediante el número de atención al cliente, no dude en llamarnos.