Probablemente a nadie le resulta desconocido este término que hace referencia a un tipo de préstamos muy concreto. Hablamos de los préstamos preconcedidos. Pero, sabes exactamente qué son y cómo utilizarlos. Desde Prestamistas queremos explicártelo todo. Vamos a ello.

En qué consisten los préstamos preconcedidos

Es probable que cuando consultar pos internet tus movimientos bancarios te surja en algún momento un mensaje a modo de ventana emergente que te indica que tienes un préstamo preconcedido. Estos préstamos suelen rondar los 3500 € y se ofrecen a aquellos clientes con los que se mantiene cierta vinculación. Por ejemplo disponer de una cuenta corriente con movimientos asiduos, de la nómina en un banco concreto, o tener contratados ciertos productos con ellos.

Por norma general los préstamos preconcedidos se ofrecen a aquellos clientes que demuestran una estabilidad económica en sus movimientos. El importe que ofrecen suele ser un poco menor que el que se puede obtener con los préstamos al consumo y oscilan entre los 2000 € y, en ocasiones muy especiales pueden llegar hasta los 20.000 €.

Funcionan de una manera muy parecida al crédito de una empresa. La diferencia radica en el modo de devolverlos y al hecho de que se vinculan al consumo doméstico. Por norma general se ofrece un importe que según se va usando se ha de ir devolviendo.

¿Los préstamos preconcedidos pueden ser denegados a los clientes?

Por norma general la propia entidad financiera con la que trabajes se encargará de ofrecértelo por medio de publicidad. Esto sucede cuando se considera que eres un cliente con una estabilidad económica sobradamente demostrada. Es decir, que este tipo de préstamos suelen anunciarse a aquellos clientes que la entidad financiera de turno considera solventes por haber hecho un análisis previo de su perfil.

Por tanto, si la entidad en cuestión te los ofrece, es muy difícil que posteriormente te deniegue su uso. Sin embargo, hasta que no esté firmado el contrato entre ambas partes recuerda que no hay nada seguro.

Qué son los préstamos preconcedidos
Qué son los préstamos preconcedidos

¿Cuáles son las ventajas de los préstamos preconcedidos?

Sin duda la principal ventaja de este tipo de préstamos es la facilidad que ofrecen las entidades a la hora de contratarlos por parte del cliente. Como hemos explicado unas líneas más arriba el banco solo ofrece estos préstamos tras haber revisado el historial del cliente. Esta revisión suele consistir en:

  • Comprobar si el cliente en cuestión tiene contratados más de un producto con la entidad financiera que se lo ofrece.
  • La cantidad de ingresos de los que dispone y cuánto obtiene cada mes.
  • Si tiene al día todos los pagos.
  • Si no se encuentra registrado en ningún fichero de morosidad. Como por ejemplo Asnef o RAI.

Una vez solicitado y firmada la póliza lo normal es que en menos de 48 horas dispongas en tu propia cuenta corriente del dinero solicitado.

Otra de las ventajas está directamente ligada a los intereses. Aunque son préstamos con unos intereses relativamente elevados, lo cierto es que dichos intereses son menores de los que se pueden cobrar por utilizar una tarjeta de crédito.

¿Cuáles son las desventajas de los préstamos preconcedidos?

Las desventajas son sencillas. La primera es muy clara: se ofrecen este tipo de préstamos a las personas que demuestran una amplia solvencia económica. Normalmente se solicitan préstamos cuando no se dispone de tal solvencia o se pasa por un bache económico. Por tanto se están ofreciendo a clientes que quizá no los necesiten.

La otra gran desventaja es que para poder disfrutar de ellos hay que ser cliente de la entidad financiera que los promociona. De hecho, los préstamos preconcedidos suelen ser un beneficio más para los clientes de este o aquel banco.

Requisitos de los préstamos preconcedidos

Lo normal es que estos préstamos solo se oferten a aquellos clientes con una posición financiera sólida y bajo riesgo de impago. Entre las características que hay que cumplir para que un banco te conceda uno de estos préstamos destacan las siguientes:

  • Ser cliente de dicha entidad. Los préstamos solo se conceden a los clientes de esa entidad financiera concreta. Para analizar si a un cliente se le puede conceder este tipo de préstamo se analiza el riesgo de cada caso por medio de scoring.
  • Tener un perfil económico de poco riesgo. Lo normal es que las entidades financieras solo concedan este tipo de préstamos a aquellos clientes cuyo riesgo de impago es verdaderamente bajo. Igualmente, la cantidad de capital que se ofrece depende de la capacidad económica que tenga el cliente en dicho banco.
  • Se podrá utilizar el capital para cualquier tipo de gasto. Una de las características más interesantes de los préstamos preconcedidos es que puede utilizarse el capital para cubrir cualquier tipo de gasto. No existe ninguna exigencia de que el dinero se utilice para uno u otro propósito.
  • Facilidad de trámites. Quizá una de las principales ventajas de un préstamo preconcedido es la felicitada a la hora de realizar los trámites para poder disfrutar del capital. No hay que olvidar que el banco ya ha estudiado previamente el nivel de riesgo del cliente y que por tanto no necesita realizar de nuevo el estudio. Es decir, que si se acepta este tipo de préstamos se dispondrá de liquidez en la propia cuenta corriente en muy poco tiempo.
  • Intereses relativamente elevados. Quizá uno de los principales problemas de este tipo de préstamos son los elevados intereses. Por norma general todos los préstamos que implican dar una cantidad de capital suculenta sin necesidad de demasiados estudios ni explicaciones, suelen ir acompañados de altos intereses. Además, muchas veces este tipo de préstamos obligan a aceptar algún tipo de seguro, lo que supone otro sobrecoste sobre el precio.

¿Puede resultar interesante aceptar un préstamo preconcedido?

Lo cierto es que a no ser que haya una necesidad inminente de tener que obtener capital en un plazo de tiempo muy corto, estos préstamos, igual que los microcréditos, no merecen la pena debido a los elevados intereses. Al ser préstamos que normalmente se conceden a gente que no los necesita, lo más común es que su contratación no resulte interesante para el cliente.

Sin embargo, pueden ser una buena salida si en un momento dado nos enfrentamos ante la necesidad de conseguir capital inmediato. La velocidad en la concesión será verdaderamente rápida y al tratarse de un préstamo con tu propia entidad financiera no tendrás que ofrecer ningún dato extra para poder formalizarlo.