En recientes fechas se han hecho públicos los datos de rentabilidad que aportan las viviendas a los inversores en ese tipo de activos. Sin duda, las cifras demuestran que el sector se está recuperando y ofrece buenas rentabilidades, pero también demuestra que ni en un momento de empuje como el actual, invertir en viviendas supera a la rentabilidad que ofrece invertir en capital privado.

Invertir en capital privado es y seguirá siendo una de las opciones más interesantes para aquellas personas que persiguen rentabilidad y no desean ver mermada su seguridad en las inversiones. Sin duda, una cifra que se sitúa en un tramo muy superior a las rentabilidades que en este momento está ofreciendo la inversión en viviendas.

Según los datos recientemente publicados por el Banco de España, la vivienda en España está arrojando unas rentabilidades de un 8’6%. Sin duda, es una buena cifra que sitúa al sector en un estado pre-crisis, pues vuelve a arrojar interesantes rentabilidades, pero éstas quedan muy lejos del 15-20% anual que ofrecen las inversiones en capital privado.



Ciertamente, invertir en capital privado sigue siendo la gran opción para personas que buscan rentabilidad y seguridad, máxime en un escenario donde pocos activos pueden competir con este tipo de inversiones.

Si, por ejemplo, sigue el foco sobre la rentabilidad que ofrecen las viviendas decir que ese 8’6% es el rendimiento bruto total de las mismas. Dicho de otro modo, es la suma de la rentabilidad bruta que se estima más la plusvalía, o dicho aún de otro modo es la rentabilidad que se puede obtener por la vivienda sumada a la rentabilidad que se obtendría si después de invertir en una vivienda la misma se pusiese a la venta un año después.

Además, resulta destacable que ese 8’6% que sin duda es una cifra fantástica pero no suficiente para superar al capital privado, se produce en un momento de fuerte empuje de la demanda de alquiler, pues las preferencias por alquilar un piso en lugar de arrendarlo han crecido enorme y exponencialmente en nuestro país, y esa no es una realidad coyuntural, es una realidad que por distintos motivos y factores ha llegado para quedarse.

Por supuesto que las inversiones en capital privado superen con creces la rentabilidad de las inversiones en viviendas no debe desmerecer ni por un momento este tipo de inversiones, pues tal y como se indica, las mismas suponen una gran, buena y rentable opción para invertir, están situadas en una buena posición del escalafón de posiciones de activos ideales en los cuales invertir.

Buena muestra de anterior se encuentra, por ejemplo, en cifras que indican que las inversiones en deuda a 10 años apenas alcanzan un 1’75% de rentabilidad y los depósitos aún menos, éstos arrojan una exigua rentabilidad de medio punto porcentual, es decir, de un 0’5%.

Por todo lo anterior, resulta evidente que invertir en capital privado es una buena opción para todo tipo de inversores. Una buena opción que garantiza altas rentabilidades y un alto nivel de seguridad y garantías para quien invierte en el mismo.