Ideas para reducir gastos en una comunidad de vecinos

A todos nos encanta vivir en un edificio que dispone de zona de garaje propia, espacios ajardinados, piscina comunitaria y trastero. Todos estos elementos sin duda aumentan el valor de la finca por lo que son interesantes a la hora de decidirse por una u otra vivienda. Sin embargo, además de aumentar el valor de la finca, también aumentan los gastos comunitarios que hay que pagar mes tras mes.

Por este motivo cuando se piensa en comprar una vivienda hay que tener en cuenta tanto el precio que costará mantener todos estos extras como las posibles reparaciones y reformas que habrá que afrontar con el paso de los años.

Desde prestamistas queremos ofrecer algunas ideas para recudir gastos en una comunidad de vecinos que pueden resultar interesantes a la larga. No hay por qué renunciar a una vida mucho más cómoda si se sabe cómo afrontar estas obligaciones económicas de forma inteligente.

Consejos para reducir gastos en una comunidad de vecinos

  • Disponer de una buena administración de fincas. No hay nada que encarezca más los costes que contar con una administración de fincas que no lleva a cabo su trabajo con efectividad. Estos gestores han de encargarse de buscar soluciones, presupuestos, subvenciones, etcétera. Uno de los mayores errores es optar por el administrador más económico sin valorar el trabajo que va a realizar. Es mejor gastar un poco más en un buen administrador de fincas que tener que enfrentarse a una mala gestión. Por ejemplo, un mal administrador de fincas no peleará con la constructora los posibles errores de construcción que tenga el edificio.
  • No aceptar un único presupuesto. Uno de los problemas más comunes que se dan en una comunidad de vecinos es que la junta de administración se “relaje” y no busque varios presupuestos para satisfacer las necesidades comunitarias de un edificio. Es importante que los vecinos también colaboren ofreciendo presupuestos alternativos para evitar que esto suceda. Y una vez aceptado uno u otro proveedor, asegurarse de que cumple adecuadamente las funciones para las que ha sido contratado.
  • Los contratos de proveedores no deben de superar el año. De esta manera se pueden renegociar las condiciones o comenzar la búsqueda de nuevos proveedores si los actuales no están ofreciendo un servicio adecuado.
  • Estar al día de las ayudas públicas. Hoy en día hay multitud de ayudas y subvenciones para mejorar tanto las viviendas particulares como los edificios. Desde subvenciones para eficiencia energética pasando por aquellas que permiten crear edificios adaptados a personas con movilidad reducida. Antes de comenzar ningún tipo de obra de mejora (como por ejemplo añadir un ascensor) es importante que el administrador de fincas revise si existe alguna ayuda pública que pueda reducir el gasto.
  • No descuidar las instalaciones. Si no se mantienen en buen estado las instalaciones a la larga supondrán graves gastos de reparación para los vecinos. De ahí la importancia de que tanto las acometidas de agua como la caldera, las puertas del garaje, la piscina o los ascensores pasen sus revisiones periódicas y se arreglen inmediatamente cuando se observa alguna deficiencia.
  • Revisar los seguros que la comunidad tiene contratados. A veces las comunidades tienen contratados ciertos seguros que no ofrecen ninguna utilidad y que están sumando gastos mes a mes. Lo mejor es revisar todos los seguros y analizarlos adecuadamente para asegurarse de que esto no sucede.

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