La educación financiera es sin duda una de las asignaturas pendientes en España. Son pocos los adultos que a día de hoy la han recibido y muchos los jóvenes que la obtienen de manera sesgada. Pero tener una adecuada educación financiera es imprescindible para hacer frente al día a día de cualquier persona. Desde saber cómo invertir nuestro capital, a darnos cuenta de cuáles son créditos más adecuados para nosotros o simplemente aprender hábitos de ahorro.

Desde prestamistas.es queremos ofreceros algunos consejos muy interesantes para la educación financiera entre jóvenes. No podemos olvidar que una adecuada educación financiera para jóvenes afectará de manera directa en las decisiones económicas que tomen en su futuro. Deseamos que resulten de vuestro interés. ¡Vamos a ello!

Establecer metas y buscar consejo y asesoramiento

La prioridad para que las finanzas de los jóvenes se encuentren en la mejor forma posible es saber distribuir adecuadamente los ingresos que perciben entre los gatos a los que tendrán que hacer frente mes a mes. Igual de importante es aprender a ahorrar y comprender los objetivos del ahorro. Hoy en día hay muchas instituciones financieras con plataformas interactivas para que los más pequeños de la casa aprendan de forma divertida sobre la educación financiera.

Usar apps para aprender a manejar nuestras finanzas personales

Hoy en día hay multitud de apps a las que todo el público tiene acceso y que permiten mejorar la capacidad a la hora de manejar nuestras finanzas personales. Unas herramientas muy útiles no solamente para los más jóvenes sino también para los adultos. Estas aplicaciones permiten realizar cálculos de forma sencilla y ofrecer soluciones que van acordes al perfil de cada uno de los usuarios. Además, se pueden establecer recordatorios sobre ciertos eventos o pagos para tener nuestra economía al día en cada momento.

Fijarse metas realistas y comenzar a ahorrar

El dedicar parte de los ingresos mensuales al ahorro es una condición importante para poder disponer de metas económicas que seamos capaces de cumplir a largo plazo. Por ejemplo la compra de una casa o un vehículo. Y empezar a ahorrar lo antes posible es la mejor solución. Algo complicado debido a los bajos sueldos, pero hay que intentarlo. Por lo menos, del sueldo mensual, debería destinarse un 10 % al ahorro. Igualmente, afrontar con tiempo las metas económicas más caras también implica obtener un mayor periodo para la amortización y disfrutar de unos intereses relativamente más reducidos. El interés compuesto respecto directamente relacionado con periodos más largos de inversión es un activo que hay que tener siempre en mente.

Las ventajas fiscales de las aportaciones de ahorro a largo plazo

Aquellos jóvenes que ya forman parte del mercado laboral pueden disfrutar de las ventajas del ahorro a largo plazo, por ejemplo los beneficios fiscales que se obtienen al hacer la declaración de la renta. Igual de necesario es tener conciencia sobre los mercados financieros y su comportamiento para saber cómo afrontar los periodos de mayor volatilidad.

 

Está claro que la educación financiera para jóvenes y no tan jóvenes es una asignatura pendiente en nuestro país, pero esto no implica que no se deba de hacer todo lo posible para formarse e informarse a nivel personal. Tendremos que esperar todavía algo de tiempo para ver cómo, poco a poco, se comienzan a integrar de manera adecuada los conocimientos financieros básicos y materias sobre finanzas personales en la educación reglada. Una acción que hoy en día todavía se encuentra prácticamente en pañales.