Seguro que más de una vez te has dicho a ti mismo la consabida frase de: “Ahora no puedo ahorrar, pero en unos años pienso dedicarme plenamente a ello”. Esta actitud es bastante habitual dentro de nuestro país y está directamente relacionada con una mala educación en lo que respecta a finanzas personales. Aunque muchos también esgrimen la excusa de tener poco dinero para poder dedicarlo al ahorro. Según Jordi Martínez, director en el Instituto de Estudios Financieros, sin duda estos son los dos elementos que más afectan a la hora de ahorrar en España.

Aunque la situación económica no ayuda a que podamos ahorrar con facilidad, por lo menos la intención parece estar ahí. De hecho, el 81 % de los jóvenes entre 20 y 35 años tiene el sano propósito de comenzar a ahorrar en el momento en el que puedan contar con un trabajo mejor remunerado. No hay que olvidar que la crisis ha afectado muy duramente a todos los segmentos de la población. Este en particular se encuentra atrapado entre becas sin remunerar y empleos de corta duración y mal pagados. Según un reciente estudio realizado por la Caixa y publicado por VidaCaixa (Hábitos de ahorro en la generación millennial) 4 de cada 10 jóvenes cree que a partir de los 40 podrá dedicar una parte más alta de sus ingresos a ahorrar. Esta idea nace de la creencia de que a partir de esta edad será posible disponer de un trabajo mejor pagado y estable.

Por desgracia, aunque esta actitud positiva, lo adecuado es saber prepararse a día de hoy, con lo que tenemos, por si surgen situaciones más complicadas con el paso del tiempo. No hay que olvidar que la crisis de 2008 ha acabado de un plumazo con el crecimiento en el que muchos confiaban y que desapareció por completo.

Según Jordi Martínez, la mejor manera de evitar que esto vuelva a suceder es contar siempre con un fondo de emergencias que nos permita hacer frente a cualquier imprevisto. Por desgracia, las cifras sobre los ahorradores son bastante desalentadoras. Solo un 27 % logra ahorrar de manera habitual, tanto pensando en su futura jubilación como para posibles emergencias. Así lo demuestra una encuentra a nivel internacional realizada por la conocida aseguradora Aegon.

Pero, independientemente de los sueldos, ¿por qué nos cuesta tanto ahorrar?

Según diferentes estudios la dificultar de ahorrar está directamente relacionada con una mala educación financiera. Según un artículo publicado por el Banco de España, una correcta educación financiera durante la época escolar permite una mayor capacidad de ahorro en las diferentes unidades familiares. Se ha llegado a esta conclusión después de hacer un somero estudio sobre varias publicaciones anglosajonas que así lo demuestran. Si los jóvenes son correctamente educados en su infancia, su tasa de ahorro es mayor en la edad adulta. Igualmente, el tener mayores conocimientos financieros permite a la población invertir sus ingresos en opciones más rentables a corto o largo plazo. Lamentablemente, y ante la falta de educación financiera, en España se prima la apertura de cuentas corrientes o de ahorro, a pesar de su baja rentabilidad, precisamente a causa del desconocimiento en el mundo de las finanzas personales.

Por desgracia, la educación financiera parece seguir birlando en su ausencia en nuestro país, tal y como demuestra el hecho de que más de la mitad de la población ni siquiera es capaz de distinguir entre el PIB y el IPC. A esto hay que sumarle el hecho de que más de la mitad de los adultos no es capaz de comprender conceptos financieros muy básicos, tal y como demostró el informe Pisa de 2012.

Esperemos que muy pronto el Ministerio de Educación, el Banco de España y la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores) diseñen un plan de educación financiera que permita erradicar el desconocimiento en materia de finanzas.